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El Pinsapar de la Serranía de Ronda (II)

(A Julián de Zulueta, en reconocimiento a su labor honesta y coherente, en defensa del Pinsapar y del Medio Natural en la Serranía de Ronda)

De entre todos los tipos de bosques que forman las distintas especies de árboles que habitan este país, ninguno quizás llegue a la elegancia y belleza que tienen los bosques de Pinsapos. Su alto valor como árbol ornamental de parques y jardines lleno de especiales cualidades estéticas, constituye también su escasez y rareza.

Piñas de pinsapo

Piñas de pinsapo

Llama la atención que Ronda, como “capital” de la Serranía (y creo que ningún pueblo de ésta) haya apostado decididamente por plantar pinsapos en nuestras plazas, jardines, avenidas o alamedas como uno de los árboles que representan mejor nuestras señas de identidad como pueblo serrano.

Hablar de pinsapos es hablar de una larga lucha por la supervivencia y de malos tiempos para esta especie; pocas han sido las épocas en que no se ha temido por su supervivencia, así por ejemplo en 1.858 en la Memoria del Reconocimiento del Pinsapar de D. A. Laynez se decía: “…los rodales, en general, son de árboles viejos y en decadencia; el repoblado casi nulo no por efecto del suelo, sino por la entrada de los ganados. Gran daño han ocasionado los incendios, y no poco los neveros, encargados del cuidado de la sima y de los pozos de la nieve, desmochando los pinsapos”.

Pinsapos en la Sierra de las Nieves

Pinsapos en la Sierra de las Nieves

La situación actual es distinta y aunque la ganadería sobre todo cabras y ovejas sigue siendo un problema y, por tanto, una de las asignaturas pendientes en la gestión del Parque desde que éste se creó, el problema no alcanza la magnitud que se vivía décadas atrás. También los incendios forestales que en la década de los 90 pusieron en jaque los Pinsapares, parece que en los últimos años se ha mejorado y la capacidad de respuesta y ante posibles incendios creemos que puede ser más eficaz aunque esto no sea motivo de bajar la vigilancia y sobre todo la prevención.

En la primera parte de este tema publicado en el número anterior de la revista La Serranía, traté de hacer un breve repaso a los avatares últimos de la historia “reciente” del sufrido Pinsapar, especialmente de un factor que creo ha sido decisivo y lo será aún más, si no se toman urgentemente medidas para paliarlo: el clima; esto incluye los cambios que se están produciendo en él y en sus distintas variables: temperatura, humedad, precipitaciones, etc. Otro factor a tener en cuenta son las consecuencias muy preocupantes, derivadas de la lluvia ácida que según todos los indicios estaría afectando a los bosques de la Serranía, y por tanto al Pinsapar. Este es un problema al que no se le ha prestado la suficiente atención por parte de los responsables de la Consejería de Medio Ambiente, ello no es de extrañar pues ni siquiera ha dado cumplimiento a obligaciones que tienen encomendadas por Ley como son la puesta en marcha del Plan de Conservación del Pinsapo, un Plan pendiente de elaborar y desarrollar desde el año 1994 según establece el Decreto 104/94, de Julio de ese año, donde se cataloga el Pinsapo como especie en Peligro de Extinción, y se cita en el art. 2. de dicho Decreto que: “La catalogación de una especie… en la categoría de en peligro de extinción, exigirá la redacción de un Plan de Recuperación para la misma, en la que se definirán las medidas necesarias para su preservación”.

Pinsapar

Pinsapar

En el preámbulo de este Decreto se dice que “…estas especies (en peligro de extinción), auténticas joyas botánicas únicas en el mundo, se encuentran en un estado de conservación crítico, debido a distintas amenazas, algunas de ellas naturales y la gran mayoría antrópicas; de manera que si no se actúa rápidamente sobre sus poblaciones, estas pueden desaparecer irremediablemente en un futuro próximo”. ¿Será ese su destino? Sin ser pesimistas, creo que si esto se deja solo en manos de una administración “medio”ambiental, con altas dosis de incompetencia y desidia puede que sí. Por el contrario, si la sociedad civil activa y preocupada por uno de nuestros árboles más simbólicos y representativos y con todo lo que ello representa de legado histórico, natural, de patrimonio de la humanidad, como así lo ha reconocido la UNESCO al declarar estos territorios como Reserva de la Biosfera, como digo si la Sociedad Civil, asesorada y participada por Técnicos y expertos independientes, hace valer sus propuestas y las razona y defiende a través de sus distintos medios, puede que haya una puerta abierta a la esperanza.

El pinsapar tiene problemas de expansión por varios motivos, uno de ellos es la escasa producción de semillas válidas para germinar.

Otro motivo es la presión del ganado que aunque algo ha disminuido con respecto a décadas pasadas, sigue ejerciendo una presión importante, no sólo sobre el pinsapar, sino en otras especies nobles y escasas como son los quejigos de montaña, tejos, acebos, arces, etc.; si unimos ambos problemas: escasez de semillas y excesos del ganado doméstico, tenemos una mezcla ideal para frenar la expansión y regeneración de nuestro pinsapar.

Sobre el tema de las semillas, probablemente sea más difícil actuar, no así sobre el control de la ganadería, pero para ello hacen falta gestores más competentes y eficaces.

Otro de los problemas del Pinsapar que más alarma está creando en los últimos años está relacionado con el estado Fitosanitario de éstos y entre los agentes patógenos que más incidencia están teniendo sobre la “salud” del pinsapar está una serie de hongos e insectos. Entre los primeros estarían especies como Armillaria mellea y Heterobasidium annosum. El primero vive entre las maderas muertas y caídas al suelo infectando las raíces de los árboles que se encuentran debilitados por algún motivo; el segundo se reproduce en los tocones y troncos de árboles muertos, infectando las raíces de los árboles más cercanos y produciendo la muerte del árbol continuando su trabajo en los contiguos, observándose a modo de “corros” de árboles muertos o moribundos. Este hongo está teniendo una virulencia muy preocupante en los últimos años, ello unido a su facilidad de reproducción y dispersión, representa hoy, probablemente, la principal preocupación sobre la “salud” del pinsapar. Recientes estudios llevados a cabo entre la Universidad de Córdoba y la Consejería de Medio Ambiente, así lo ponen de manifiesto.

En cuanto a los insectos son aproximadamente 20 los Xilófagos que describió Barbey en sus estudios del Pinsapar, sin embargo sólo dos de ellos son los que presentan problemas serios: la polilla Dioryctria aulloi y el perforador Cryphalus numidicus. La primera provoca daños en las “metías” nuevas o yemas terminales, así como en las piñas, afectando a las semillas. El segundo ataca perforando el tronco y ramas, provocando la muerte de las ramas y del árbol entero, puede considerarse como un serio problema para el Pinsapar.

Pinsapo solitario

Pinsapo solitario

Todos los patógenos nombrados han convivido con el Pinsapar, probablemente desde su existencia, la falta de estudios nos impide conocer con cierta aproximación su comportamiento en tiempos pasados. Sin embargo, lo que estamos presenciando en estos últimos años es muy preocupante por la afección tan importante que se está observando por distintos puntos del Pinsapar.

Hay quien piensa que la debilidad genética y la consanguinidad como consecuencia de las repoblaciones llevadas a cabo las hacen más vulnerables a los ataques. Sin duda es una razón de peso.

Otros, además de esto, piensan que el cambio climático puede estar afectando negativamente al Pinsapar y esta causa es aprovechada por las plagas antes citadas y que actúan como “oportunistas”.

También los efectos provocados por la lluvia ácida deberían ser tenidos en cuenta para actuar sobre sus orígenes y efectos.

En cualquier caso, hay sobre la mesa suficientes problemas e interrogantes como para que la Consejería de Medio Ambiente actúe con diligencia y celeridad ante los males que afectan a la única población de Abies pinsapo Boiss. del mundo: la de esta Serranía de Ronda.

También, por otra parte, existen encima de la mesa propuestas concretas para que la Consejería de Medio Ambiente demuestre su implicación en la defensa del Pinsapar, como son ejercer los derechos de tanteo para comprar distintas fincas en las que intentar conseguir la expansión del pinsapar una vez a salvo del sobrepastoreo al que está expuesto.

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Artículo de Juan Terroba Valadez publicado en el número 20 de la revista La Serranía en 2003.

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